
Hace un mes decidí abandonar el mundo cotidiano. Aún me sorprende cómo cada día los paisajes se volvieron mas grises, la vida, lo que veo todos los días cada vez se volvió mas fea, cada vez menos atractivo.
Jamás pensé que abrirse a las posibilidades doliera tanto. Jamás pensé caer en la paradoja, que buscando algo de luz sólo encontrara oscuridad.
Y ya es tarde. Y lo peor, el final de todo esto no depende en nada de mi.
Porque el resultado de este juego estaba decidido mucho antes de que yo empezara a jugar.
Y no me arrepiento de haberlo jugado.
Tal vez es la búsqueda, y no el encontrar lo que vale la pena, lo que hace las cosas interesantes.
Pero ahora, les ruego perdón si alejo a todos, si me alejo de todos.
Encontrando las respuestas que busco, volveré.
No antes.